domingo, 4 de abril de 2010

Unos días en el campo. Relato de J. para S.

Este es el corto relato de unos días de primavera en compañía de amigos. En principio no hay nada especial en él, salvo que está dedicado a S., que debería haberlos disfrutado conmigo. Al menos ese era mi deseo aunque, de alguna extraña manera y en la distancia, me he sentido acompañado, si no poseído, por su recuerdo a cada momento. Hasta he llegado a sentir su presencia, teniendo la sensación de que las notas e imágenes que tomaba, eran poco menos que motivadas y dirigidas por ella.

No suelo relatar mis experiencias, al menos no de este modo, así que esto es extraño para mí. Quede aquí constancia de este manojo de hechos en honor a una promesa que, a decir verdad, me hice a mí mismo, más que a S., con la intención de mantener lo más vivo posible su recuerdo. Conste que lo único que me separa de ella es algo más de 8.000 km (5.000 millas, si se prefiere) lo cual no debiera suponer impedimento alguno, salvo a la hora de disfrutar de su arrebatadora presencia física.

Así, el estilo del relato no será el mío, sino el que yo creo que ella le hubiera imprimido. En realidad tendrá un poco de los dos...me gusta pensar que esto nos acerca.

Mejor o peor, está hecho con mucho cariño.

Here we go!!

En Madrid, a 05/04/2010


Almacenes Generales Internacionales "AGISA", una de mis vistas preferidas del trayecto


Día 0

Llegué a Puertollano por la tarde, procedente de Madrid. Puertollano es el sitio donde nací y donde reside la mayor parte de mi familia. En la estación del AVE me estaban esperando mi padre, mi hermana y mi sobrino Alberto, de 3 años. ¿Tito te ayudo a llevar la maleta? ¡Pero si es más grande que tu! ¿Tito, te...? Bueno, venga. A Alberto todavía le doy un poco de miedo, creo que es por el bigote y por las gafas, aunque en los últimos meses hemos avanzado mucho en ese terreno...




Tito ¿Te ayudo a llevar la maleta?


Día 1

Viaje desde Puertollano a Alcolea de Calatrava


Tras despertarme en la que fue la cama de mi adolescencia, en el piso de mis padres, recogí el equipaje que ya tenía preparado con la intención de trasladarme a Alcolea de Calatrava, donde Nacho y Mª Ángeles me estarían esperando con su habitual hospitalidad. Para ello, cargué mis cosas en el viejo Renault "Chamade Wind" (¿Wind? Nunca entendí lo de "Wind") de 1990 propiedad de mi padre y que para su vergüenza (eso dice él) cuenta con tan solo 7.000 Km a sus espaldas, es decir, que ha chupado garaje hasta decir basta. Para mi, es solo un mero instrumento que sirve a un fin : desplazarse. Así, después de eludir por parte de mi progenitor no se qué explicación sobre una rotonda con la que hay que tener "cuidado", cogí mis tres guitarras, un amplificador pequeño y una maleta llena de ropa absurda y me lancé a la autopista, en dirección a Ciudad Real.




¿Wind? ¿Será por el ruidaco que hace el viento cuando voy a todo trapo?



Me resulta extraño conducir ese coche, porque jamás hasta el pasado invierno lo había hecho. Y más extraño aun es constatar que no tiene dirección asistida y que para arrancarlo hay que accionar primero una palanquita que tiene uno de esos nombres míticos del mundo de la automoción : el Starter

Como no es muy aconsejable conducir mientras se hacen fotos y viceversa, no hay imágenes del recorrido, pero si un cúmulo de sensaciones sobrevenidas por la belleza del entorno y seguramente por mi estado de ánimo. Por todos es sabido que La Mancha es tierra baldía –o, al menos, esa es la idea que tradicionalmente se ha venido extendiendo– pero el pedazo del Campo de Calatrava que hay que atravesar para ir de Puertollano a Alcolea del Calatrava es, sencillamente y a estas alturas del año, soberbio. Vino a mi cabeza , tras tanta colina verde sembrada de malvas, amapolas y manzanilla, la Batalla de Alarcos (19 de julio de 1195) y recordé que estas tierras viejas y olvidadas –más de la mano de los hombres que de la de Dios– fueron bañadas en sangre mora y cristiana, como tantas otras a lo largo y ancho de la geografía ibérica. Donde hubo dolor y muerte, ahora presenciaba el resurgimiento de la primavera. No se porqué, pero no me lo puedo quitar de la cabeza, las emociones van y vienen y contemplo con ojos extraños, como si fuera la primera vez, el paisaje de mi infancia. Donde había hostilidad, percibía variaciones cromáticas. Suena cursi, lo se, pero es así.

Fue aquí más o menos cuando caí en la cuenta de que estaba narrando cuanto veía, de que hilaba un discurso estructurado, de que mantenía un diálogo callado, sí, pero... ¿con quién?. Era que le estaba enseñando a S. la tierra en que nací y así, casi sin querer, la estaba re-descubriendo yo mismo.


Llegada a Alcolea de Calatrava

La llegada a Alcolea, a la casita que disfrutan en el campo Nacho y Mª Ángeles no pudo ser más disparatada. Estaban en plena faena, es decir, de limpieza estacional (ayudados por los siempre tranquilizadores Paco y Elisa) desalojando el garaje de todo tipo de mierda acumulada durante décadas para darle un uso más racional, a saber: para montar una pequeña sala de ensayo. El disparate no viene por la limpieza en sí, la cual había quedado revestida de ceremonia purificadora días antes cuando Nacho acumuló diversos enseres a modo de falla y les prendió fuego en la parte posterior de la casa. Era su manera de matar dos pájaros de un tiro. Por un lado, deshacerse de todos aquellos trastos inútiles y, por otro, darle la bienvenida a la primavera con la ceremonia del fuego, siguiendo el estándar de ciertos ritos paganos. El cambio de solsticio es lo que tiene.

Disparate había dicho. Bueno, el tal disparate es que a los cinco minutos de llegar y, tras preguntar ¿tenéis algo por ahí que me pueda poner para no mancharme? se me indicó la existencia de una bolsa llena de batas de vieja, prenda colorista de uso muy extendido entre las mujeres manchegas pertenecientes a la segunda y tercera edad. Así que, ni corto ni perezoso me calcé una bata de agüela que me hizo sentir como el resultado de una extraña mezcla entre Chus Lampreave y George Clinton (funky que te funky) todo ello aderezado con unas gotitas de furioso rumbero. ¿Dónde está mi máscara antipolvo? ¡Vamos allá!.

Nada más llegar me encuentro con Nacho así, de esta guisa. Parece el "Sr. Fuchida de la Universidad de Kioto", experto en... no sé... experto en algo...


¿Vamos con el Funky? Tengo sueño...

Después de una jornada corta pero agotadora, en la que sacamos polvo y barro para aburrir, me tocó (ya tenía ganas) preparar una arroz. Pollo, conejo, ajos, cebolla, pimiento, la ñora de rigor, las especias de siempre, agua y arroz en proporción y, cuando ya quedaba poco para terminar, el chorrito de cerveza de que se acostumbra en esta casa.





La base de todo delicioso arroz campestre... Me ahorro el despiece del pollo, fue dramático








Una de las mejores cosas de cocinar es beber y





mientras,





picotear ...









Arroz: primera fase, el sofrito










Arroz: segunda fase, se hace el caldo lentamente









Arroz: tercera fase, se añade el arroz y se la da caña al fuego










Arroz: fase 4, se deja reposar bien tapadito y... "p'a dentro"




¿Qué, está bueno? Parece que sí...



Por si nos habíamos quedado con hambre... ¡¡toma chocolatazo!!



Después de la comida que, aunque esté feo que lo diga, quedó sabrosona (y algo escasa, me quedé corto con el arroz), y de los postres, los demás se dispusieron a continuar con la tarea. Ya sé que debería haberlos acompañado pero, sintiéndolo en el alma, no podía. Reconozco que últimamente estoy hecho un mierda, así que me dediqué a tocar la guitarra en el porche, a tomar el sol, a dormir la siesta y a volver a tocar la guitarra otra vez. Así pasé la tarde.

... mi otra "pequeña canadiense"...



... ¡vaya! parece que la primavera, por fin, ha llegado... y que mi cámara tiene "Macro"...


"Pincho Sol". Es el nombre de la casa y, además, me da mucho sueño...



...zzzzzz... blfff... purrrrr...


...sin palabras 1...


...sin palabras 2...


... el reloj corre despacio... + zzzzzz... blfff... purrrrr...


... she's sly... and "fucking slippery"...


... ahí viven unos señores que visten de Frac...


... me encanta el coche de Nacho y Mª Ángeles...


...mientras, había gente trabajando...


Elisa... se lo estaba currando bastante...



... y claro, le quedaron los sillones "niquelaos"...



...oh, la belleza del utensilio...



...nianoniano...


Al atardecer, cuando ya nadie podía con su alma (ni siquiera yo, siesta mediante), anduvimos zascandileando y observando el resultado de tanto esfuerzo. El garaje estaba razonablemente limpio y despejado, ahora había que colocar las cosas que no se habían tirado y permanecían fuera esperando destino. Solución: "a decorar". A los chicos se les da bastante bien.


¿Y ahora qué hacemos con esto? Pues... música ¿no?



Me fascina la creatividad que destila Nacho, así, en general, en su vida, además de la capacidad que tiene para hacerme imaginar, sin su consentimiento y no se si hasta a su pesar, personajes ficticios que yo considero de puta madre. En este caso, podría ser el "Profesor Rashid", Director del Departamento Turcomano de Percusión Tradicional de la Universidad de Estambul ¿no? ¡Me encanta!


video

un poco de "Arte Sonoro"

Durante el transcurso de esa tarde, que pasé algo apartado de todos, trataba de entender, de asimilar, la ausencia de S., y continué con el diálogo soltero (si se mira con crudeza era, en realidad, un monólogo) que me traía entre manos... "A ti, que no me puedes oír", "A ti, que brillas por tu ausencia"... etc.



...en efecto, parece que la primavera está aquí...

Y en estos tejemanejes, llegó la noche. Como habíamos comido bien, estábamos cansados y no era cuestión de cocinar, decidimos acercarnos a Ciudad Real a por algo para cenar. Paco y Elisa ya se habían marchado, tenían cosas que hacer. Siempre que se van me quedo un poco triste... es como cuando uno es niño y se tiene que marchar, sí o sí, de un cumpleaños...



... vamos que nos vamos... ¿Pizza? !Pues Pizza!


Como colofón, nos pillamos unas pizzas que no estaban nada mal. Elegimos tres diferentes, pero se equivocaron y nos dieron dos iguales. Tampoco supuso un problema... Hombre, se queda uno un poco triste y como con cara de póker cuando va pensando en alcaparras y, por contra, aparece más jamón... De todas formas, dimos buena cuenta.

Ya digo, nada del otro mundo salvo por... salvo por... pero... ¿qué coño de imagen es esta que traen las pizzas en la caja? ¿Una palmera? pero... ¿porqué? ¿y esa tipografía? No entendíamos nada de nada, así que decidimos que las cajas las hacía una máquina que distribuía los elementos gráficos aleatoriamente, la misma que debe hacer todos los rótulos de las tiendas españolas. Mejor así, ¡que viva el disparate!.


¿pizza? ¿palmeras? ¿los vigilantes de la playa? ¿qué?

Mañana será otro día. Al día siguiente teníamos planeado acercarnos a Calzada de Calatrava a ver lo de "Las Caras". Iremos todos, Nacho y Mª Ángeles, puede que Paco y Elisa, Jaime y Silja, Felipe y Kristin, Gustavo y Rosa, Juanma y..., Juanma y..., Juanma y..., ¿Dónde estás, S.? S., ¿Quieres venir conmigo? Parece que Juanma irá solo, pero seguirá contándole a S. las cosas que ve.


Día 2

Nos vamos a Calzada de Calatrava

Segundo día. Madrugué sin ganas. Desayuné un rico café en el porche, tomando el sol y leyendo el suplemento "ABCD" del ABC del día anterior. Pero... ¿qué? ¿Navokov en shorts cazando mariposas? Genial!!!!!


... de mayor quiero ser así... aunque me temo que ya lo soy un poco...


La mejor manera de empezar el día es, sin duda, tocando la guitarra. Aquí Nacho le da cera a mi Gretsch Electromatic. Siempre que la toca (esa o cualquier otra que yo tenga) me doy cuenta de lo poco que sé acerca de este instrumento. Joder, todo le suena bien...



...Rock&Roll in the morning...

Hora de salir por ahí. La verdad es que siempre me han espantado las aglomeraciones, pero sentía curiosidad por volver a ver, después de tantos años, la cosa esa de "Las Caras". Las Caras son una especie de corrillos de apuestas, supuestamente ancestrales (últimamente demasiadas cosas son "ancestrales" y, con lo turbia que suena la palabra, se le atribuye directamente un nosequé de interés, peso, solera, importancia o...) que se desarrollan en plena calle, o en el casino, o donde sea. Son tres monedas, como en el I Ching, y se apuesta a si saldrá, caras, cruces o caras y cruces... Fascinante ¿no?. Hay gente que ahorra todo el año para apostar aquí. Y alguno hay que se arruina, o eso dicen. Yo, personalmente, me lo creo.

Bueno, vámonos. En Ciudad Real nos esperaban Gustavo y Felipe & Christine. Al final no vinieron ni Jaime, ni Silja ni Rosa. Jaime & Silja decidieron irse a montar en bici y a coger (que no freir) espárragos, ya que es temporada.

¿Y Mª Ángeles? Oh, casi no ha aparecido hasta ahora. No se encontraba muy bien, estaba un poco pachucha, pero ahora iba al volante del viejo Wolkswagen Golf rojo descapotable de Barbie y Kent que es la envidia de todos. Me encantaría tener uno así. Si un día tengo pasta igual se lo intento comprar... espero que sea antes de que se caiga a trozos ;) De momento me conformo con conducirlo de vez en cuando...



... she is cool...



Felipe, Gustavo, Kristin...


Llegamos a Ciudad Real y allí estaban Gustavo, Felipe & Kristin. Se suponía que nos estaban esperando para irnos todos en el coche de Gustavo, o en el de Felipe, nunca me quedó claro del todo. Al llegar, nos dimos cuenta de que no cabíamos (a nadie se le había ocurrido contar) y nos fuimos cada uno en el que veníamos. Completamente disparatado. Me encanta.

Llegamos a Calzada de Calatrava. Este pueblo es famoso por dos cosas, a saber: por tener al lado el "Castillo de los Calatravos", caballeros templarios de la orden de "Calatrava", una de las órdenes míticas de este país. Todos los de por aquí hemos pasado alguna que otra noche durmiendo en el Castillo. Da miedito y bastante mal rollo...

La otra razón por la que es famoso este pueblo es porque es el pueblo del cineasta Pedro Almodovar. Nunca he entendido eso de que la gente identifique hasta la confusión a alguien que hace algo digamos de "prestigio", con el sitio en el que nació. No digo que sea raro o esté mal, simplemente, no me cuadra.



...llegamos a Calzada. ¡Hola señor castillo!




...¡hola señora cigüeña!


Una vez en Calzada, nos topamos con la cruda realidad: Estaba hasta la bandera. No es que no lo supiéramos, es que teníamos otra cosa en la cabeza. Como el sol apretaba, estábamos cansados, algo desanimados y ya nos veíamos venir lo peor, es decir, aglomeraciones, todo el rato tropezando con la gente, estar de pie mucho rato, dificultad para pedir bebidas, mogollón, etc., decidimos, tri-lateralmente, Nacho, Mª Ángeles y yo, sin ni siquiera ver a Felipe, Gustavo y Christine, pirarnos de allí cuanto antes. Bastante absurdo, porque en total estuvimos en Calzada unos 15 minutos. Pero aquello tenía visos de "Zombies Party", así que salimos por patas.



... Zombies Party...

Desde un punto de vista estrictamente personal, he de confesar que había olvidado la presión que hay en los pueblos pequeños. Todo el mundo mira/controla a todo el mundo en un marcaje estrechísimo. Siempre me ha incomodado esto... al final me siento como parte de un documental de animales salvages... Además la gente es muy mirona en estos sitios, ni mejor ni peor, solo "muy mirona"...

Decidimos ir a probar suerte en Ballesteros, allí está el "Palacio de la Serna", un sitio en el que yo ya había estado pero que no recordaba. Se come muy bien y es agradable. Salimos de Calzada por donde habíamos entrado y decidimos desplazarnos por carreteras comarcales para disfrutar del paisaje.



¡Adiós señor castillo!


Paramos a repostar en la gasolinera que hay a la salida del pueblo y... pero ¿qué coño es eso? Resulta que en la gasolinera había un corral con, a saber: dos mastines blancos, varios gallos con una mala hostia manifiesta, un.... ¡un ciervo! y un... un... jodeeer... un pavo real... y con las plumacas desplegadas... pero coño, si parece el mismísimo Melek Taus, el ángel caído del Oriente Medio... Siempre supe que había algo satánico en estas tierras... ¡Pero, qué de puta madre!. Lo siento, no hay foto de todos los bichos, era imposible.



¿corral?¿mini-zoo?¿gasolinera?...



...menuda mala hostia gastaban los gallos...



...hola señora cierva, adiós señora cierva... qué mona...


Carretera y manta. El campo estaba, ya digo, precioso. No se porqué no quitamos la capota, pero habría molado bastante.



... ¡deprisa, que tengo hambre!


... hala, a comer hierbecita fresca, que luego tenéis que
darnos leche para hacer rico queso manchego....


Después de un trayecto la mar de agradable, llegamos a Ballesteros y fuimos derechitos al "Palacio de la Serna" (http://www.hotelpalaciodelaserna.com) a ver si nos daban de comer.
Lo cierto es que es un sitio precioso... con algún que otro inconveniente que ya se comentará más adelante pero, en general, merece la pena.



¡toma cipreses!



... el patio es precioso...


... una auténtica maravilla...


La comida estaba riquísima y el vino fantástico. Lo que no quedó tan bién fueron las fotos que tomé de los platos. Muy arriesgado, no hacen honor a las cositas tan ricas que nos apretamos entre pecho y espalda. Total, que no domino la fotografía gastronómica. El otro día Ramón publicó algo acerca de una cámara que hace que la comida parezca apetecible y yo recordé que mi cámara tiene una opción "alimentos". Tarde, muy tarde...


Ensalada: la típica ensalada con varias clases de lechugas, nueces, pasas y rica perdiz escabechada. Vinagreta al uso con el ya consabido vinagre balsámico de Modena, pero con un aceite de la tierra para chuparse los dedos. El aceite aquí es especialmente bueno, lo que sucede es que lo del marketing se ha hecho siempre fatal...

Revuelto de bacalao con patatas: esto estaba de muerte, era un especia de bacalao a la portuguesa, pero sin el cilantro ni las aceitunas negras. Se hacen cosas muy ricas con el bacalao en toda La Mancha. Riquísimo.

Arroz con bogavante: no se bien porqué pedimos esto, porque lo que tocaba eran unas ricas carnes asadas, pero la verdad es que estaba muy bueno y apetecía. El protagonismo del pimiento rojo seco, le daba el toque manchego.

Postre (no aparece en la foto): leche frita con helado de vainilla. Sin palabras.


Después de comer salimos por la parte de atrás. La primera vez que estuve, hace ya unos cuantos años, puede que hasta 10, había aquí un aparcamiento pero... ahora... ¿qué?... pero.... ¿qué?... ¿Un museo? ...¿de qué? ...¿porqué? ...¿ein? Mi no entender, nadie entender, resulta que han plantao aquí un "Museo al aire libre"... Vi la palabra "Land Art" y se me pusieron los pelos como escarpias... Desgraciadamente el binomio "Castilla-la Mancha-Land Art", contrariamente a lo que debería ser (aquí no hay más que "Land" y mucho "Art"), no suele dar resultado.



¿ein?


Independientemente de otras cuestiones, este era el típico sitio absurdo en el que parece que para que todo tenga que ser "Arte Contemporáneo" hay que inclinarlo. ¿Qué pasa si clavas una estaca en medio de un trozo de hierba y la inclinas un poco? Pues muy fácil, que tienes automáticamente una pieza de "Arte Contemporáneo".

Bueno, no voy a seguir con esto, porque siempre hay una razón a lo largo y ancho de la geografía española para malinterpretar y descontextualizar el hecho artístico y esto era un claro exponente, no por el estilo o el tipo de piezas, sino porque era todo un auténtico batiburrillo aleatorio de lo que cuatro palurdos entienden por "Arte Contemporáneo".

¡Venga, óxido! ¡Venga, cosas raras! ¡Venga, todo inclinado! ¡¡Joder, si Richard Serra levantara la cabeza!! Además... ¿porqué tienen que poner esto aquí? Pues para acabar jodiéndolo todo, con lo bonito que es el sitio... Me imaginaba las reuniones con los politicastros de turno: "Vamos a conseguir un complejo hotelero-turístico-culinario-artístico..."
Sí, y ¿qué más? A la mierda, paso.



... bueno, ya que estábamos... un poco de cachondeo...



¡¡¡¡argg!!!!


Nos fuimos de allí al rato. De vuelta a Alcolea, decidimos tomar un camino alternativo. Más lento, pero más bonito. Paramos a las afueras de Ballesteros y preguntamos a un paisano (este seguro que lo sabe): ¡0iga! ¿cómo vamos hasta Alcolea? Respuesta: por allí. Ya está, así de fácil...



... he knows everything...


Pasamos por el Guadiana, todavía se veían los restos de los desbordamientos de este año, cosa rara en este río que aparece y desaparece cuando le viene en gana. El paisaje estaba un poco degradado, pero aun así bajamos del coche para echar un vistazo. Allí, volví a tener la apremiante sensación de la soledad no deseada... decidí combatirla haciendo una foto con "Macro"...


...Where is my "Macro"?



La bajada al río me recordó que hacía poco había visto "Fresas Salvages", de Bergman y se lo comenté a Nacho, ya de vuelta al coche. Hablamos un poco sobre lo soberbia y maravillosa que nos parecía y no pude evitar resaltar la sensualidad de Bibi Andersson. Ni corto ni perezoso, Nacho va y me suelta que estando una vez en Calaceite (Teruel), en casa de su tía, estaba el haciendo una tortilla de patatas y, de repente, aparece una guiri que le pregunta:

G: Hola ¿Qué estás haciendo?
N: Pueeesss... una tortilla de patatas...
G: ¡Qué bien huele!
N: ¡mejor sabrá!

¡Era Bibi Andersson! PUM!!!! TOMA YA!!!! Resulta que tenía una casa en ese pueblo y andaba por allí de visita. Acojonante. It made my day...

Ya casi llegando a Alcolea y para rematar el día, otra imagen absurda. Al principio pensamos que era de cartón piedra, pero nada de eso.....


¡oh my goat!

Concluímos la jornada yendo a casa de Paco a recoger el súper teclado disparatado que Nacho de compró años atrás en el rastro Betel de Barcelona por una cantidad irrisoria. Marca "Alton", Made in Spain, Auto-amplificado, baffle de 12", teclas de repetición, mogollón de efectos, afinable... ¡¡¡¡¡una barbaridad!!!!! Genial!!!!!



...¡¡klonk!!



¡hala, a cacharrear!

Ya en casa lo enchufamos. Menudo disparate. Como el baffle no funcionaba, sacamos la señal por mi ampli Champion. Joder, sonaba de puta madre.



... tócate algo Nacho... ¡hasta mañana!




Día 3

Excursión a las inmediaciones de Cabañeros. Fontanarejo. Río San Marcos.

Enfilamos el último día con otro pequeño madrugón y la esperada visita de Jaime y Silja que pasaban a recogernos para ir juntos de picnic. Iremos Nacho y Mª Ángeles, Paco y Elisa, Jaime y Silja, Ramón... también nos encontraremos allí de manera inesperada con Meli. Juanma irá sin pareja, pero seguirá contándole a S. las cosas que ve. Mientras Nacho y Mª Ángeles iban al pueblo a por pan (riquísimo) yo preparé unas ensaladas que Nacho me había indicado. No hay fotos, pero estaba todo para chuparse los dedos.




buenos días Jaime ¿a que mola el teclado?



buenos días Silja, siempre con tan buen aspecto...

Al ratito nos fuimos. El día amaneció tontorrón y un poquito grisáceo. Parecía que iba a llover, lo cual no sucedió. La ruta que teníamos prevista, tuvo que ser cambiada por la dificultad del terreno a causa de las lluvias. Por lo visto estaba impracticable y tampoco íbamos preparados. Al final acabamos en el río San Marcos, en medio de una dehesa boyal, la mar de a gusto, la verdad.



la ermita de turno que no falte...


Nada más llegar, pasó una cosa de esas que pasan cuando uno tiene 15 años y se va de excursión. Pero... ¿dónde nos ponemos? ¿aquí? ¿allí? ¡no, aquí!, ¡no, allí!... la verdad es que me divirtió bastante.



... ¡venga coño, aquí mismo!...



... ¿toros? ¿vacas?... ¡ufff, son terneros, menos mal!



... grupo salvage...



¿eh? ¿qué pasa?



??¿¿


:)



Después de comer (la comida estaba muy rica, pero no tengo fotos) nos acercamos a Fontanarejo, porque allí estaba Meli, una amiga de la pandilla. Meli nos invitó a un café y a dar una vuelta por el pueblo y alrededores. Un cierto aire nostálgico lo invadía todo, o quizás era yo que estaba un poquito sensible.



¡Ooops! ¡Hola Fontanarejo! ¿qué pasa por aquí?



... bonito ¿no?



...con las manos en la masa....



...gracias, Meli, por este maravilloso café de bar, lo necesitaba...


Después del café, fuimos a la casa de Meli. Su familia es una gente muy acogedora. Digamos que, aunque esto ya no es La Mancha, cumplen es estándar manchego o, al menos, el Ciudadrealeño que yo conozco. Nada más entrar en la casa, me encontré de bruces con este retrato... ¡¡¡¡Acojonante!!!! Me parece Genial.


En casa de Meli estuvimos solo un ratito. Después no fuimos a dar el último paseo por los alrededores. Miramos un poco el paisaje, entre agotados y tristones y me manché la mano con una aceituna negra que pillé de un olivo...



... sin comentarios...


... ¡era morada por dentro!... se me había olvidado.


Como el ambiente general era ya de retirada, con esa cosa tristona como de domingo que se siente inevitable y somnolienta, nos fuimos de nuevo a Alcolea, a pasar la última noche de estos cortos pero intensos días de primavera. Al marchar, sentía que el sentido de estos días tocaba a su fin. Había pasado unos días con mis amigos, por el puro placer de pasarlos, pero también por el puro placer de contárselo a S. y de sentir, como ya he dicho anteriormente, que ella estaba a mi lado.



... hasta luego, amigos...



Día 4

Me marcho








¡Vamos Wind!




Para S., con amor

1 comentarios:

Preste dijo...

Magnífico, me ha encantado. Tiene un aire tan de ensoñación, melancólico pero positivo. Deberías continuar contandonos más y más aventuras. Gracias por subrayar tantas cosas buenas y obviar todas las que no lo son tanto. Un abrazo.